jueves, 29 de septiembre de 2011

Crónica de un debate poético

Ayer, 28 de septiembre de 2011, con motivo de la presentación de la revista cultural sevillana Espacio habitado, dirigida por el colectivo COOL-TURA (Pedro Ibáñez Lérida y Martín Lucía) participé en un coloquio sobre la función de las revistas culturales. También estuvo presente la revista lucentina Saigón. Aquí enlazo la crónica periodística sobre dicho debate aparecida hoy en el Diario de Sevilla, realizada por el periodista Francisco Correal que participó igualmente en dicha tertulia junto a Manuel Guerrero (representando su revista Saigón), Ana Alvea (representando su revista digital En sentido figurado) y Manuel Senra (que habló de la revista Piedra de Molino). Por mi parte, sin representar a revista alguna, sí hice referencia al hilo del discurso a las revistas Paraíso y Litoral como ejemplos distintos y actuales de revistas que toman el pulso de la actualidad poética.

martes, 6 de septiembre de 2011

Malos tiempos para la épica


MALOS TIEMPOS PARA LA ÉPICA from juanpejim on Vimeo.


MALOS TIEMPOS PARA LA ÉPICA

         Tirteo de Esparta amonesta nuestro tiempo.

Dónde aquellos fervores,
los altos ideales
y las nobles virtudes,
el genio, la energía,
la fuerza del espíritu
que empuñaba la espada.

El coraje y la audacia
han cedido su puesto
a los pactos cobardes,
a los blandos festines
y a las deslealtades,
a holgazanes y débiles
viviendo de sus lágrimas.

La Patria es un mercado
de ambiciones mezquinas,
y tan sólo os importan
los placeres y el lujo,
los juegos y las fiestas.
Y olvidáis que el dolor,
que hoy habéis convertido
en vergüenza y pecado,
fue el más sabio maestro
de nobleza y virtud.

Ya nunca seréis nada.
Ignoráis la fuerza
de la heroicidad.
Y el más alto destino
que os reservan los tiempos
será arrastrar la vida
con cansancio y desgana.


Juan Peña
Días cansados

viernes, 2 de septiembre de 2011

DEFINICIONES DE POESÍA (lección 9 para un taller de poesía con Szymborska y otros muchos)


A ALGUNOS LES GUSTA LA POESÍA


A algunos,
es decir, no a todos.
Ni siquiera a los más, sino a los menos.
Sin contar las escuelas, donde es obligatoria,
y a los mismos poetas,
serán dos de cada mil personas.

Les gusta,
como también les gusta la sopa de fideos,
como les gustan los cumplidos y el color azul,
como les gusta la vieja bufanda,
como les gusta salirse con la suya,
como les gusta acariciar al perro.

La poesía,
pero qué es la poesía.
Más de una insegura respuesta
se ha dado a esta pregunta.
Y no sé, y sigo sin saber, y a esto me aferro
como a un oportuno pasamanos.


Wisława Szymborska
Fin y principio (1993)





sábado, 20 de agosto de 2011

El viaje, la experiencia, el poema: Lanzarote




Acabo de pasar una semana en Lanzarote. Antes de viajar pude leer el siguiente poema de Rafael-José Díaz, aparecido en la reciente antología de Luis Antonio de Villena La inteligencia y el hacha (Un panorama de la Generación poética de 2000) (Madrid, Visor, 2010). Tras mi visita a la isla vuelvo a leer el poema de Rafael-José Díaz y ahora el poema es otro: mi experiencia hace que pueda disfrutar también de mi recuerdo reciente. El poema ha adquirido para mí la potencia de un paisaje sobrecogedor como quien extiende a la muerte una alfombra volcánica.



LANZAROTE


Una luz excesiva
para pensar la muerte.

Poca sombra bajo árboles
casi ya doblegados.

Nadie con quien hablar
salvo algún extranjero.

Y aun así, francamente,
poco tiempo, apenas.

No es la isla soñada
por poetas, pintores.

La saliva se gasta
aquí en mendicidades.

Desmenuzo unas sílabas
para el sol en mi boca.

Clausurados, los cráteres
son ya sólo jorobas.

Se desgarran los vientres
del viento entre los muros.

Vale más alejarse,
no volver sino en sueños.


Rafael-José Díaz
(Inédito, en La inteligencia y el hacha)



viernes, 12 de agosto de 2011

METAPOESÍA: CUANDO EL POEMA HABLA DE SÍ MISMO IV (lección 8 para un taller de poesía con Jaime Gil de Biedma)






EL JUEGO DE HACER VERSOS


El juego de hacer versos
—que no es un juego— es algo
parecido en principio
al placer solitario.

Con la primera muda,
en los años nostálgicos
de nuestra adolescencia,
a escribir empezamos.

Y son nuestros poemas
del todo imaginarios
—demasiado inexpertos,
ni siquiera plagiamos—

porque la Poesía
es un ángel abstracto
y, como todos ellos,
predispuesto a halagarnos.

El arte es otra cosa
distinta. El resultado
de mucha vocación
y un poco de trabajo.

Aprender a pensar
en renglones contados
—y no en los sentimientos
con que nos exaltábamos—,

tratar con el idioma
como si fuera mágico
es un buen ejercicio,
que llega a emborracharnos.

Luego está el instrumento
en su punto afinado:
la mejor poesía
es el verbo hecho tango.

Y los poemas son
un modo que adoptamos
para que nos entiendan
y que nos entendamos.

Lo que importa explicar
es la vida, los rasgos
de su filantropía,
las noches de sus sábados.

La manera que tiene
sobre todo en verano
de ser un paraíso.
aunque, de vez en cuando,

si alguna de esas noches
que las carga el diablo
uno piensa en la historia
de estos últimos años,

si piensa en esta vida
que nos hace pedazos
de madera podrida,
perdida en un naufragio,
la conciencia le pesa
—por estar intentando
persuadirse en secreto
de que aún es honrado.

El juego de hacer versos,
que no es un juego, es algo
que acaba pareciéndose
al vicio solitario.


Jaime Gil de Biedma
            Moralidades, 1966

METAPOESÍA: CUANDO EL POEMA HABLA DE SÍ MISMO III (lección 7 para un taller de poesía con José Ángel Valente)


El pez dorado (1925), por Paul Klee



OBJETO DEL POEMA


Te pongo aquí
rodeado de nombres: merodeo.

Te pongo aquí cercado
de palabras y nubes: me confundo.

Como un ladrón me acerco: tú me llamas,
en tus límites cierto, en
tu exactitud conforme.
                                       Vuelvo.
                                                     Toco
(el ojo es engañoso)
hasta saber la forma. La repito,
la entierro en mí,
la olvido, hablo
de lugares comunes, pongo
mi vida en las esquinas:
no guardo mi secreto.
                                      Yaces
y te comparto, hasta
que un día simple irrumpes
con atributos
de claridad, desde tu misma
manantial excelencia.



José Ángel Valente
Poemas a Lázaro, 1960