Mostrando entradas con la etiqueta Fran Nuño. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fran Nuño. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de agosto de 2013

Paperman o amor a primera vista

Os presento este magnífico corto de Disney, Paperman, seis minutos y medio maravillosos que me dejó anonadado esta mañana en el cine cuando acompañé a mi hija a ver Rompe Ralph. Lo comparto aquí y luego seguimos:



Este corto en blanco y negro me remitió a dos textos más. Uno de mi cosecha que forma parte de un libro que espero publicar el próximo año, un poema que dedico a dos amantes de la poesía de Szymborska y de su famoso poema "Amor a primera vista". En fin, para Fran Nuño y Carmen Ramos:


EL CIELO DE WISłAWA

Para Fran y Carmen


Imaginan que como antes no se conocían
no había sucedido nada entre ellos.

Wisława Szymborska



Supongamos ahora el mismo cielo,
que una anciana polaca nos emplace un destino
en el libro que se abre a la mitad
el mismo año en que muere
y en que todo parece deshacerse.

Supongamos que somos personajes
de esa historia y que nuestros ojos siguen
con entusiasmo –libres y expectantes–
aquel poema donde, sin conocernos,
los dos mundos coinciden porque sí
en un sutil detalle
                             –tal vez mientras regresas
en el tren extenuado o ya cuando reclino
el día en mi almohada–.
      El índice en la línea
sigue todos los pasos que hemos dado,
la posibilidad que hemos perdido.

Podríamos sentirnos mutuamente,
firmes en el propósito recíproco
de amarnos a primera vista, mientras
en el vacío izquierdo de la cama
leemos otra vez a Wisława Szymborska
como a nosotros mismos: Imaginan…

                                       
Daniel García Florindo (inédito)


El segundo texto al que me ha remitido el corto Paperman es el formidable tema de Radio Futura "El hombre de papel", perteneciente al mítico álbum La canción de Juan Perro. Recordémoslo después de casi treinta años:



EL HOMBRE DE PAPEL


Era un hombre de papel,
era un juguete del viento
que en el cielo de la ilusión
halló su propio infierno.

Y al llegar la madrugada laberinto de intensidad
en la esquina morada de la mano de soledad.

En su sonrisa yo existí
se anuncia un suave cataclismo
pero el mismo amor
abre un abismo entre los dos.

Yo cambiaría mi traición por compromiso
pero en el fondo del compromiso hay una traición mayor.
Nunca termina la guerra para los hijos del terror.
Voy guiado por otra voz.
Soy indígena de una tierra que nunca existió.

Era un hombre de papel,
era un juguete del viento
que en el cielo de la ilusión
halló su propio infierno.

Y al llegar la madrugada laberinto de intensidad
en la esquina morada de la mano de soledad.

Era un hombre de papel,
era un juguete del viento.


jueves, 8 de agosto de 2013

Taberna Ánima


Taberna Ánima (C/ Miguel Cid, 80, Sevilla), fotografía de Iván Onia (08-12-2012).

                                   



Con David Postigo, al piano, y demás amigos…


Estábamos allí todos en aquel antro.

Bebíamos aquel vino caliente
como sangre de Cristo,
en feliz comunión con nuestras almas.

David resucitaba el malogrado piano,
le daba con sus manos vida propia,
sorteaba unas notas, una escala
que en nuestras existencias desafina.

Ah, sí, el viaje interior, el tiempo… Su música
se adentraba en el bosque que cada uno hemos sido,
en el río que cruza su misterio,
en el aire alentado de aquel antro
que inundó nuestras almas. ¿Es que acaso
no hemos soñado aquello, amigos míos? 

Quizá sea tan solo
el instante de un sueño que olvidamos,
la imagen que quisimos retener
y que apenas pudimos atisbar
su desvanecimiento. Sin embargo,
a todos os recuerdo ahora en su rincón
–Fran, Antonio, Rocío, Lola, Carmen, Iván–
leyendo aquel poema que nos duele y nos salva.



Daniel García Florindo
(inédito)

sábado, 31 de julio de 2010

Amanecer en Pennsylvania, la resurrección de un libro


Mi primer libro, Amanecer en Pennsylvania, se publicó en agosto del 2001, tan sólo veintisiete días antes del atentado de las torres gemelas. Es increíble cómo coincidió de alguna manera la sombra apocalíptica del libro. Sentí entonces con estupor la confirmación de la muerte simbólica de la Historia, tema recurrente en el libro ("Amigo mío, no fue la Providencia / la que me llevó a Rhode Island, / a navegar por tus versos, sino la memoria futura / de nuestra Historia muerta") y cómo se desplomaban atónitos los poemas de mi primer libro, pues definitivamente la realidad no sólo había superado a la ficción, sino que se la había apropiado y había convertido al símbolo en evidencia:

El mundo, al borde del abismo
-bajo la sombra de Superman-
no detiene su caída sin palabras,
mientras los siglos expiran
los últimos humos de la metrópoli.

Fragmento de "Rapsodia para un milenio recién nacido",
en Amanecer en Pennsylvania, Cuadernos de Sandua, 2001

Todo ello provocó mi falta de apetencia de promover por aquellas fechas este poemario.

Hoy, sin embargo, tras nueve años me reencuentro con él gracias a otras miradas reivindicativas de la poesía y la literatura en Sevilla. Me anima a recuperarlo de los almacenes y a promoverlo la pasión por la cultura y los libros del escritor (librero-editor) y gestor cultural Fran Nuño, que con iniciativas como el ciclo de lecturas poéticas "El Patio de los libros" ofrece una alternativa cultural al público sevillano. Él es el verdadero motor de esta resurrección que hoy, tras la distancia del tiempo, aprecio en su naturalidad y frescura. Y pienso que ya es hora de mostrarlo.

La sesión "Anochecer en Sevilla, amanecer en Pennsylvania" del día 29 de julio en el Patio de los libros fue realmente entrañable, un encuentro con un publico íntimo y cercano, un reencuentro también con mi propia obra y con el tipo que fui hace nueve años. Estuve acompañado de mi compañera de viaje, Rocío, además de magnífica poeta y rapsoda, y de mi compañero y amigo, Raúl Guerrero. No puedo dejar de mencionar al inmenso público integrado especialmente por el grupo del taller de arteaula, alumnos amigos de Rocío (Marta, Juan, José, Silvia...), María Dolores o Elisa Armas, y a Luis, mi hermano. También a los ausentes que no pudieron venir (Pedro, Martín, Carmen, Charo o Irene). En otra ocasión será.

Continuaré, pues, mostrando poemas en este blog, y con la ayuda de Fran Nuño continuaremos presentándolos en distintos espacios de Sevilla. Quien esté interesado en adquirirlo puede dirigirse igualmente a la librería Nuño.

Gracias.