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miércoles, 10 de agosto de 2011

EL ESTILO (lección 4 para un taller de poesía)


Le bonheur de vivre (1906), por Henri Matisse

Un poeta no debe limitarse a hacer la corte a su propia Musa, sino también debe hacerla a Doña Filología y, en el caso del principiante, la segunda es más importante que la primera. Es regla que el indicio de que un principiante tiene talento sea su preferencia por jugar con las palabras, en vez de la originalidad.

W. H. Auden


Lo que el poeta experimenta no es la poesía, sino el material poético.

T. S. Eliot

El deber de un poeta […] es para con su lengua […] Si un poeta quiere aprender a usar las palabras en nuestra época, deberá estudiar rigurosamente a aquellos que las usaron mejor en la suya; a aquellos que en su día renovaron el idioma […] El material de un poeta debe ser el idioma propio tal como se habla realmente a su alrededor.

T. S. Eliot


No uses ninguna palabra superficial, ningún adjetivo que no revele algo […] Tenle miedo a la abstracción. No repitas en verso mediocre lo que ya ha sido dicho en buena prosa […] Déjate influir por tantos grandes artistas como puedas, pero ten la decencia de recordar la deuda francamente o de tratar de esconderla.

Ezra Pound


Uno escribe porque los demás han escrito antes, continuando una tradición.

Luis García Montero

SINCERIDAD Y ORIGINALIDAD (lección 3 para un taller de poesía)


París a través de la ventana (1913), por Marc Chagall

La sinceridad, en su correcto significado de autenticidad, es, o debería ser, la principal preocupación de un escritor. No hay escritor que pueda juzgar la exacta calidad de una obra, pero lo que siempre puede hacer, si no de inmediato un poco más tarde, es ver si lo que ha escrito es auténtico —en su caligrafía— o una falsificación […] muchos autores confunden autenticidad, que siempre deben buscar, con la originalidad, que jamás debe preocuparlos.


W. H. Auden


Frente a quienes, todavía contándonos su vida, presentan la escritura como revelación —verdadera— de una —rica— subjetividad, me gusta subrayar que la literatura es un juego de ficción: obedece a una gramática que, como todos los códigos, se desenvuelve según reglas convencionales, infundadas.

Justo Navarro


En el arte […] lo importante no es decir verdades […] sino conseguir efecto de verosimilitud […] El oficio lírico tiene que ver con el reto de crear sentimientos de verdad, a través de un personaje creíble en una experiencia creíble.

Luis García Montero